La temporada llega a su último latido. La jornada 26 de la Tercera FEB – Grupo D-A no es una más: es una frontera. Y al otro lado, el liderato. El Jaén Paraíso Interior FS afronta su última bala con la calculadora en una mano y la ambición en la otra: ganar… y esperar.
No será en La Salobreja. El cierre se traslada a Andújar, un cambio obligado que no empaña el contexto competitivo, pero sí añade un matiz emocional. El equipo amarillo jugará “en casa, pero fuera”, en un pabellón donde el objetivo es claro: imponerse al CB Novaschool.
El técnico, Borja Medina, lo tiene claro: el partido será atractivo y exigente. Dos equipos con vocación ofensiva, ritmo alto y gusto por el espectáculo. Traducido: puntos, tensión y poco margen de error.
“Creo que va a ser un partido muy bonito de ver. Tenemos que tener mucho cuidado e intentar controlarlo desde el primer momento.”
Ganar… y mirar de reojo
La ecuación es sencilla en lo matemático, compleja en lo emocional. Jaén debe cumplir su parte ante Novaschool y esperar un tropiezo del CB Algeciras en su duelo ante CB Marbella.
No depende de sí mismo, pero sí de su identidad. Y ahí es donde el equipo ha construido su temporada: trabajo, regularidad y crecimiento competitivo.
“Llegamos con opciones de todo a esta última jornada. Vamos a hacer nuestro trabajo lo mejor posible e intentar sacar una victoria más”, resume el técnico.
El CB Novaschool no será un convidado de piedra. Equipo alegre, dinámico, con capacidad anotadora y sin complejos. Un perfil que encaja peligrosamente bien con el de los jiennenses.
Ahí estará una de las claves: quién impone el ritmo y quién consigue sostener su defensa en un contexto de alta anotación.
La voz del vestuario: ambición sin ansiedad
El mensaje desde dentro no es de nerviosismo, sino de convicción. Rubén Salas pone el foco en el grupo:
“Transmito tranquilidad. El equipo está trabajando muy bien y vamos a salir con mucha energía. Tenemos que sacar la bestia, porque nadie sabe qué puede pasar en el partido de Algeciras.”
El jugador también señala una evolución clave en este tramo final: cohesión y solidez defensiva. Dos factores que pueden marcar la diferencia cuando las piernas pesan y la presión aprieta.
Último paso antes de lo decisivo
La clasificación para la segunda fase ya está en el bolsillo. Pero no es lo mismo llegar como líder que como perseguidor. No es solo una cuestión de números, sino de sensaciones, cruces y narrativa competitiva.
Jaén quiere cerrar la liga regular con un golpe sobre la mesa. Ganar. Esperar. Y, si el guion lo permite, asaltar el liderato en el último suspiro.






